Hoy no te reconoces ni tú. La Luna sigue en Aries y te empuja a actuar sin pensar, a soltar verdades sin filtro, a romper con tu propia necesidad de gustar. Y la verdad es que te hace falta. Llevas demasiado tiempo midiendo cada palabra, cada gesto, cada reacción. Hoy te sale lo contrario: impulsividad pura.
Puede que metas la pata, puede que alguien se enfade, puede que digas algo de lo que luego te arrepientas. Pero también puede que por fin te liberes de esa carga de tener que estar siempre perfecta. A veces está bien no ser la diplomática. A veces está bien ser humana.