La Luna entra en Aries y de golpe todo se vuelve más directo, más crudo, más incómodo. Te van a decir cosas que no quieres oír, pero que necesitas escuchar. Saturno en Aries sigue ahí, recordándote que no puedes seguir aplazando lo importante. Hoy te toca enfrentarte a algo que llevas evitando desde hace semanas: una conversación difícil, una decisión que no puedes seguir posponiendo, un límite que tienes que poner aunque te duela. No va a ser fácil, pero va a ser necesario.
Y después de hoy, vas a respirar mejor. Te lo prometo.