La Luna entra en Tauro y de repente respiras. Uff, qué alivio. El día trae esa calidad terrosa, estable, que tanto agradece tu naturaleza sensible. Puedes pensar con más claridad, puedes sentir sin que todo duela tanto. Es buen momento para poner orden en algo práctico que llevas tiempo aplazando: una conversación pendiente, una decisión económica, un plan que nunca termina de arrancar.
El dinero y los afectos van de la mano hoy. Cuida ambos con la misma atención. Ya era hora de darte ese permiso.