Llevas tiempo aguantando demasiado, Tauri, y esta semana el universo te va a poner contra las cuerdas para que sueltes lo que ya no funciona. El Cuarto Menguante del lunes en Piscis es una llamada de atención brutal: algo se cierra, algo se termina, algo que llevabas arrastrando por costumbre o por miedo a quedarte sin. Puede ser una relación que ya no fluye, un trabajo que te tiene atrapado, una dinámica familiar que te agota o simplemente la idea de que tienes que estar bien para todo el mundo menos para ti. Pues no. Esta semana te toca soltar.
Y no va a ser fácil, porque tú no sueltas nada sin pelear. Pero Marte en tu signo te da la fuerza para hacerlo sin drama, con firmeza, con la certeza de que lo que se va es porque ya cumplió su ciclo. No te aferres. Confía en que hay espacio para algo mejor, aunque ahora no lo veas.
La Luna en Aries del martes y el miércoles te va a sacar de tu zona de confort de forma violenta. Todo va más rápido de lo que tú necesitas, todo el mundo tiene prisa, todo el mundo quiere respuestas ya. Y tú, que necesitas tiempo para procesar, para pensar, para sentir, vas a estar incómodo. Mercurio en Cáncer forma una cuadratura con Saturno en Aries y eso se traduce en conversaciones tensas, en límites que tienes que poner, en decisiones que no puedes seguir posponiendo. Puede que alguien te presione, que te exija, que te haga sentir que no eres suficiente.
No caigas en esa trampa. Tú vas a tu ritmo, y quien no lo entienda que se aparte. Venus en Cáncer cerca de Júpiter te recuerda que lo que importa de verdad está en casa, en tu gente, en esos momentos de calma que tanto necesitas. Vuelve a eso cuando todo se ponga feo. Ahí está tu refugio.
El jueves y el viernes la Luna entra en Tauro y por fin respiras. Es como volver a casa después de una semana de locura. Todo fluye mejor, todo va a tu ritmo, todo vuelve a tener sentido. Aprovecha para cerrar heridas, para hablar con calma, para reconectar contigo. Marte en tu signo te da energía para terminar pendientes, pero también para defenderte si hace falta.
No te dejes pisar. Esta semana te ha enseñado que soltar no es perder, es ganar espacio para lo que sí merece la pena. El fin de semana es tuyo. Date ese capricho que llevas tiempo negándote. Descansa de verdad.
Y sobre todo, permítete sentir que lo has hecho bien. Porque lo has hecho.