Tu cuerpo este mes te está hablando. Y no con susurros, con gritos. Ese cansancio que arrastras desde hace semanas no es solo sueño. Es agotamiento emocional disfrazado de físico. Es de tanto sostener, tanto cargar, tanto estar para todos menos para ti. Junio arranca con Mercurio en tu signo, y eso te pone la cabeza a mil: pensamientos que no paran, preocupaciones que se repiten, conversaciones imaginarias a las tres de la mañana. Y cuando Mercurio se pone retrógrado, eso se intensifica. La mente no para, y el cuerpo paga el precio.
El insomnio va a ser un tema este mes. Vas a tener noches de dar vueltas en la cama, de despertarte a las cinco de la mañana con el corazón acelerado, de sentir que aunque duermas ocho horas, te levantas cansado. Y no es solo el sueño. Es que tu cabeza no descansa. Está procesando, rumiando, intentando resolver cosas que no se resuelven pensando más, sino sintiendo más. Así que este mes, antes de dormir, escribe. Vacía la cabeza en un papel. No tiene que ser bonito ni coherente. Solo tiene que salir.
Venus en tu signo hasta el 13 te pide que te cuides con ternura. Que te trates como tratarías a alguien a quien quieres de verdad. Porque tú eres muy bueno cuidando a otros, pero contigo eres duro, exigente, implacable. "Debería poder con esto", "no es para tanto", "otros están peor". Pues sí, otros están peor, pero eso no invalida que tú también estés mal. Este mes, permítete estar mal sin justificarlo. Permítete descansar sin sentirte culpable. Permítete decir "hoy no puedo" sin tener que dar explicaciones.
El estómago también va a hablar. Cáncer rige el estómago, y cuando estás estresado, ansioso, sobrepasado, lo primero que se resiente es ahí. Puede que comas de más, puede que no comas nada, puede que te caigas mal cosas que antes no. Escucha. Tu estómago no es solo digestión, es intuición. Es donde sientes el miedo, la ansiedad, la preocupación. Y este mes, con todo lo que está pasando, va a estar revuelto. Come despacio. Come sentado. Come sin pantallas. Parece una tontería, pero no lo es.
Y luego está el tema del agua. Tú eres un signo de agua, y el agua te sana. Este mes, métete en agua siempre que puedas. Una ducha larga, un baño, el mar si tienes cerca, una piscina. El agua te limpia por fuera y por dentro. Te calma, te centra, te devuelve a ti mismo. Sobre todo cuando Venus pase a Leo el 13 y empieces a sentir que tienes que estar "on" todo el rato, que tienes que brillar, que tienes que rendir. El agua te va a recordar que no tienes que ser nada más que tú.
La Luna Llena del 29 en Capricornio puede traer un pico de estrés, de tensión acumulada que revienta. Puede ser un dolor de cabeza que no se va, una contractura en el cuello, una espalda que no aguanta más. Y todo eso es tu cuerpo diciéndote: para. Descansa. Suelta. No puedes seguir cargando con todo. No puedes seguir siendo fuerte para todos. Este mes, Canqui, sé fuerte para ti. Y si eso significa decir que no, cancelar planes, quedarte en casa cuando todos esperan que salgas, hazlo. Tu salud mental vale más que la opinión de cualquiera.