La Luna se instala en Leo y de repente la energía cambia de textura. Donde ayer todo era suave y acuoso, hoy hay un pulso, una exigencia. Leo pide presencia, y tú, Pececito, a veces te escurres justo cuando más te necesitan. Hoy no puedes hacer eso. Hay una conversación profesional o creativa que requiere que defiendas tu postura sin disculparte por tenerla.
Mercurio está muy activo y tu mente va rápida, quizás demasiado. Cuidado con lo que dices de más. En el amor, si hay algo que te está incomodando en silencio, hoy es el día de nombrarlo. Los silencios que se acumulan siempre cuestan más luego.