La Luna pasa a Virgo y el ambiente cambia de golpe. De la intensidad emocional de los últimos días a algo más frío, más analítico, más exigente. Y tú, que funciones a base de pasión y reconocimiento, puedes sentirte un poco desubicado. En el trabajo aparecen detalles que se te habían escapado, y alguien te los señala. No lo tomes como un ataque personal, aunque tu primer instinto sea ese.
Escucha, corrige y sigue. Los errores no te definen, Leoncito. Tu manera de gestionarlos, sí. Hoy la humildad vale más que cualquier discurso.