El domingo cierra la semana con la Luna aún en Aries, y tú tienes una claridad que no tenías el lunes. No es que todo esté resuelto, es que ya sabes qué quieres resolver y qué no merece tu energía. Esa distinción lo cambia todo. Dedica la tarde a algo que te recargue de verdad: no lo que deberías hacer, lo que necesitas hacer. Y antes de que empiece la semana siguiente, hazte una pregunta honesta sobre esa situación que llevas evitando.
Ya sabes cuál es. Tú siempre lo sabes.