Venus entra en tu signo el 10 de septiembre y algo cambia en el ambiente. No de golpe, no con fuegos artificiales. Cambia como cambia la luz cuando una nube se aparta: de repente ves todo más nítido, más real, más tuyo. Venus en Escorpio no entiende de medias tintas. No sabe querer a medias, no sabe estar a medias, no sabe conformarse con la versión light de las cosas. Y eso, que a veces te ha traído problemas, este mes es exactamente lo que necesitas.
Si tienes pareja, septiembre te va a poner delante una pregunta que quizás llevas tiempo esquivando: ¿estáis juntos o estáis acostumbrados? Hay una diferencia enorme entre las dos cosas, y a veces la rutina, la vuelta al cole, los horarios y el cansancio de septiembre sirven para confundir una con la otra. Este mes te pide que no te conformes con la comodidad si por debajo hay algo que no está bien. No te estoy diciendo que rompas nada. Te estoy diciendo que mires. Que preguntes. Que tengas esa conversación que lleváis postergando porque nunca es el momento.
¿Hace cuánto que no dices 'te quiero' y lo sientes de verdad, sin que suene a trámite?
Si estás solo, Venus en tu signo te convierte en algo difícil de ignorar. Hay una energía magnética en ti este mes que no es artificio, es autenticidad. La gente que vale la pena nota esa diferencia. No tienes que hacer nada especial. Solo estar presente, solo ser tú sin disculparte por ello.
Pero el amor en septiembre no es solo la pareja. Es también la familia, y aquí Marte en Cáncer tiene algo que decir. Marte en Cáncer es emocional, protector, a veces herido. Puede traer roces en casa, tensiones con personas cercanas, esa sensación de que alguien de tu familia te necesita más de lo que puede decirte con palabras. Hay una llamada que llevas posponiendo. Un hermano al que le debes una conversación honesta. Una madre a la que le cuentas lo que va bien pero no lo que te pesa. Septiembre te pide que rompas ese silencio elegante que tanto usas para protegerte, y que te dejes ver un poco más.
La Luna Llena del 26 en Aries puede traer una explosión emocional en el ámbito familiar o de pareja. Algo que estaba contenido sale. No necesariamente de forma destructiva, a veces lo que sale es simplemente la verdad, y la verdad, aunque duela al principio, siempre es más sana que el silencio acumulado.
Y luego está la relación contigo mismo, que para ti, Escorpi, es siempre la más complicada. Tú que lees a los demás como libros abiertos, que notas lo que nadie dice, que ves debajo de las superficies, ¿cuándo fue la última vez que te aplicaste esa misma mirada a ti? Este mes, con Venus en tu signo y Mercurio moviéndose hacia Libra, tienes una oportunidad real de hacerlo. No para juzgarte, sino para reconocerte. Para decirte: aquí estoy, con todo, y está bien.