Después de una semana con la Luna Nueva en medio y varios frentes abiertos, el sábado llega con la Luna en Libra y una necesidad real de soltar el control un momento. No de perderlo, que eso a ti te pone nervioso, sino de dejarlo apoyado en la pared mientras tú respiras. Venus en Escorpio hace que el amor pese esta tarde de una manera especial: si hay pareja, hay profundidad, hay ganas de conectar de verdad y no solo de estar juntos en el mismo espacio. Si no la hay, puede aparecer alguien que te remueva algo que creías ordenado. No huyas de eso, Capri.
Lo ordenado a veces es solo lo reprimido.
El domingo es tuyo. Completamente tuyo. Y eso significa que tienes que elegir qué hacer con él, porque si no, lo llenará la inercia y acabarás el fin de semana más cansado que el viernes. Júpiter y Saturno se sostienen mutuamente esta semana y eso te da una sensación de fondo sólido, de que las cosas, aunque no sean perfectas, tienen estructura. Úsala para hacer algo que no tenga utilidad aparente: leer por placer, cocinar sin prisa, llamar a alguien que echas de menos.
El descanso que te hace bien no es el que vacía, es el que llena. Tú sabes cuál es. Date permiso para elegirlo.